Conducir la seguridad global

Chris Hanson-Abbott creó Brigade Electronics en 1976, inspirado por el extraño pitido que oía de la parte posterior de una camioneta en una calle de Tokio.

Por aquel entonces, no se había hecho nada por la seguridad en la conducción de marcha atrás fuera de Japón, pero con la reciente legislación de salud y seguridad en el trabajo que se había aprobado hace poco en el Reino Unido y teniendo en cuenta que muchos accidentes mortales se debían a los vehículos, Chris pensó que había llegado el momento de introducir cambios.

Con el apoyo de la Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Automóviles (SMMT), Brigade introdujo su primera alarma para la conducción marcha atrás en 1976 en la Feria de Vehículos Comerciales de Londres. La reacción fue variada. La prensa sintió curiosidad, pero los fabricantes y propietarios de flotas de vehículos mostraron menos entusiasmo, y la feria terminó sin haberse hecho ni una sola venta. Para colmo, la publicidad hizo que el Departamento de Transporte anunciase que las alarmas de marcha atrás contravenían las normas de fabricación y uso, y por consiguiente, eran ilegales.

Sin dejarse intimidar, Chris continuó su trabajo para conseguir calles y lugares de trabajo más seguros. Se puso como reto cambiar la forma de pensar de los posibles clientes y presionó sin descanso al Gobierno para cambiar las normas hasta que finalmente vio cómo gracias a su energía y confianza sus ideas se empezaron a tomar en serio. Todavía se tardó dos años antes de que Brigade vendiese la primera alarma a una prestigiosa empresa de autobuses británica, y muchos años más para cambiar totalmente la cultura de la seguridad en el trabajo. Hoy día, los sistemas de seguridad de vehículos se han aceptado universalmente como una medida necesaria en máquinas de construcción y vehículos comerciales, y este avance ha sido crucial para salvar muchas vidas.

La experiencia y el conocimiento adquiridos desde aquellos primeros días han permitido que Brigade entienda a la perfección la industria y los problemas de los clientes.

Brigade estaba, y todavía está, a la vanguardia de la industria, ya sea como empresa pionera de nuevos productos o para abrir y educar a los nuevos mercados en todo el mundo.

Los objetivos iniciales siguen siendo los mismos: hacer que las carreteras y zonas de trabajo sean seguras para todos.